Una eslinga debe retirarse de servicio y reemplazarse inmediatamente cuando presente cualquiera de los siguientes signos de daño o desgaste:
- Cortes, desgarros o perforaciones en la cinta.
- Deshilachado severo o desgaste excesivo en las fibras.
- Costuras abiertas o dañadas.
- Decoloración intensa, endurecimiento o quemaduras por calor.
- Pérdida o ilegibilidad de la etiqueta con la CMU/WLL.
- Eslabones deformados, agrietados o con alargamiento excesivo.
- Ganchos que no cierran bien o presentan desgaste crítico.
- Corrosión profunda o pérdida significativa de material.
- Indicios de soldaduras rotas o reparaciones no autorizadas.
- Barras transversales torcidas, aplastadas o con fisuras.
- Varillas rotas o con corrosión severa.
- Malla deformada que impida su funcionamiento seguro.
Criterios generales de reemplazo:
- Cuando una eslinga ha estado sometida a una sobrecarga superior a su CMU/WLL.
- Si se observa cualquier daño estructural que comprometa su resistencia.
- Si falla en una prueba de carga o inspección periódica certificada.
La regla más importante es: si existe duda sobre la seguridad de la eslinga, debe reemplazarse de inmediato. Usar una eslinga dañada pone en riesgo a las personas, las cargas y el equipo.